Escribir un libro de no ficción.

Escribir un libro

Para quien tiene el propósito de escribir un libro de no ficción es medular considerar la mejor forma de presentar la información. Diseñar una estructura organizada y desarrollar un estilo personal didáctico sin exageradas pretensiones de estilo, porque las aspiraciones al Nobel no forman parte de la ecuación. Al menos, no en esta ocasión: tu objetivo es responder con claridad a la necesidad específica de un grupo de lectores. 

Si es la primera vez que vas a escribir un libro digital, te sugiero leer previamente: cómo definir a tu lector ideal y cómo elegir la temática de tu ebook. Sería prudente además, que comiences a entrenarte con un proyecto concreto, que no exija investigación profunda, ya sea porque forma parte de tu formación profesional o de tu experiencia biográfica. Si responde a ambas, mejor aún. ¿Por qué? Porque es la forma de garantizar un proceso de escritura ágil y acotado en el tiempo. También porque en el futuro podrías ampliar tu propuesta profesional escribiendo otro producto o productos asociados para crear una serie temática de contenido.

Escribir un libro de no ficción: organización.

Luego de relevar los índices temáticos de los libros ya publicados sobre el tema que elijas, vas a tener una visión de qué aspectos ya están muy trabajados y cuáles podrías profundizar o personalizar. Tampoco se trata de que sigas lo que otros autores ya escribieron, sino de observar matices. ¿Cuáles son los asuntos más transitados? ¿Cuáles son los menos explorados y cuáles aquellos en los que tu estilo personal puede hacer la diferencia?

En una carpeta, cuaderno, agenda o lo que prefieras, te sugiero registrar y archivar todas las referencias que encuentres en tu relevamiento y organizarlas de acuerdo a un criterio: importancia, urgencia, temporalidad, etc. Organizar esta información reduce la resistencia propia de comenzar a escribir un nuevo texto.

Existen herramientas digitales disponibles para organizar y gestionar contenido. Aplicaciones como Evernote pueden ayudarte a tomar notas y organizar ideas, mientras que Trello puede ser útil para gestionar tareas y monitorear tu progreso.

Con la información organizada, llega el momento de encontrar la estructura para compartir tu conocimiento o experiencia. A continuación, presento la arquitectura clásica para escribir un libro de no ficción.

Introducción

La introducción es el primer contacto del lector con tu libro, en consecuencia, establece el tono de la comunicación. Esta sección cumple su función cuando ofrece una visión general de lo que un lector puede aprender o descubrir a lo largo del texto. En la Introducción, presentamos el tema principal, su relevancia y los objetivos del libro, considerando estos elementos:

  • Gancho: comienza con una anécdota o una pregunta provocadora que despierte el interés del lector.
  • Contexto: proporciona el contexto necesario para entender el tema (antecedentes históricos, definiciones esenciales, o una explicación del problema que vas a abordar).
  • Objetivos: explica qué esperas lograr con tu libro y qué beneficios obtendrá el lector al finalizarlo.
  • Estructura: ofrece un panorama de la estructura del libro, mencionando brevemente los capítulos principales y cómo se interrelacionan.

Al escribir un libro de no ficción te sugiero enfatizar cómo puede beneficiar al lector porque, en definitiva, es el motivo por el cual compra tu obra. Porque resuelve un problema o una necesidad insatisfecha. 

Capítulos.

El contenido principal del libro se divide en capítulos. Cada capítulo debe abordar un aspecto específico del tema central y desarrollarlo de manera accesible de acuerdo a ciertos elementos clave:

  • Título: un título claro y descriptivo que indique el contenido del capítulo.
  • Introducción: establecer el enfoque del capítulo y cómo se relaciona con el resto del libro.
  • Desarrollo: desglosar el tema del capítulo en subtemas o secciones. Cada subtema debe tener un encabezado claro y seguir un flujo lógico.
  • Definiciones: define y explica términos clave.
  • Ejemplos y casos prácticos: usa ejemplos concretos y casos prácticos para ilustrar tus puntos. Esto ayuda a los lectores a entender mejor los conceptos y a visualizar su aplicación.
  • Datos y evidencia: apoya tus argumentos con datos y citas relevantes de fuentes confiables y actualizadas.
  • Resumen: termina cada capítulo con un repaso  de los puntos principales. Esto ayuda a reforzar el aprendizaje y preparar al lector para el siguiente capítulo.

Capítulos imprescindibles al escribir un libro de no ficción.

Al escribir un libro de no ficción en el cual se resuelve una duda o se da respuesta a un problema concreto, el primer capítulo puede enfocarse en la contextualización o los antecedentes. Para escribirlo, incluye:

Definiciones relevantes: 

El objetivo es proporcionar una visión comprensiva, que permita al lector entender por qué este tema merece su atención y cómo se relaciona con su vida y sus intereses. Para profundizar en la definición y su relevancia, podrías incluir estadísticas y datos recientes, también citas de expertos o estudios de casos. De esta forma, establecemos una base sólida sobre la cual construir el resto del contenido del libro. 

Evolución histórica.

Al escribir un libro de no ficción, la perspectiva evolutiva ayuda a apreciar el tema en su contexto histórico y a identificar las tendencias y cambios significativos que condicionaron su desarrollo. Incorporar gráficos o líneas de tiempo ilustra visualmente la evolución del tema. Finalmente, no te prives de incluir anécdotas personales o historias de otras personas porque humaniza el contenido y lo hace más atractivo.

Problema y solución.

El orden y el estilo de los capítulos siguientes está determinado por la temática que hayas definido y el énfasis -teórico o práctico- que pretendas darle al libro digital. Más allá de las circunstancias individuales, para ordenar el contenido toma en cuenta el planteo de problema-solución:

  1. Uno de los problemas más comunes en [tu tema] es [descripción del problema]. Este problema puede manifestarse de varias formas y tener un impacto significativo en [el área relevante]. Para ilustrarlo mejor, consideremos el caso de [ejemplo concreto].
  1. Una solución efectiva para este problema es [descripción de la solución]. Esta solución no solo aborda las causas del problema, sino que también proporciona pasos prácticos que pueden implementarse de inmediato. Por ejemplo, [detalle de la solución y cómo se puede aplicar en la práctica]. Con esta solución, no solo se resuelve el problema, sino que también se mejora [el área relevante], ofreciendo beneficios a largo plazo.

Para cerrar el planteo, añade testimonios de personas que hayan implementado la solución obteniendo resultados positivos. No sólo porque valida la propuesta, sino porque conocer “casos de éxito” es una fuente de motivación para el lector.

Conclusión:

La conclusión es el cierre argumental, resume los puntos principales del libro y ofrece una perspectiva final.

  • Resumen: recapitula los puntos principales discutidos en el libro. Ayuda a reforzar lo aprendido y a consolidar la información.
  • Perspectiva final: tus reflexiones finales sobre el tema. Puedes sugerir posibles direcciones futuras para la investigación o la acción.
  • Llamada a la acción: anima a los lectores a aplicar lo aprendido con pasos prácticos que pueden tomar, recursos adicionales para explorar, o preguntas para reflexionar.
  • Referencias: si se justifica, incluye una lista de referencias o lecturas recomendadas.

Apéndices y material complementario.

En algunos casos, escribir un libro de no ficción supone considerar apéndices aclaratorios o material complementario. Estos pueden contener información adicional que apoya el contenido principal, pero su desarrollo en los capítulos podría distraer al lector de la línea principal. Los elementos clave de un apéndice  son: 

  • Información adicional: datos, tablas, gráficos, o documentos que complementan el texto principal.
  • Recursos: libros, artículos, sitios o herramientas útiles para el lector.
  • Ejercicios y hojas de trabajo: material práctico que los lectores pueden utilizar para aplicar la teoría aprendida.

El objetivo es siempre responder con claridad a una necesidad específica, no agotar el tema en una tesis de posgrado.

El estilo para escribir un libro de no ficción.

El estilo para escribir un libro de no ficción orientado a resolver un problema concreto no tiene por qué ser formal y académico. Mi sugerencia es que adoptes un tono conversacional para mantener el interés del lector. Los términos técnicos, requieren de muchas explicaciones previas que distraen a una persona que no es un experto en el tema y tampoco tiene el interés de convertirse en uno.

En el proceso de escribir un libro de no ficción el estilo adquiere su propio pulso y es parte del proceso descubrirlo. Sin embargo, para garantizar la cohesión estructural y por ende, una lectura fluida, considera las siguientes sugerencias:

  • Utiliza siempre que sea pertinente preguntas que orienten al lector hacia la siguiente sección o capítulo: «A continuación hablaremos sobre…» o como cierre, «En el próximo capítulo, explicaremos las aplicaciones futuras de…»
  • Al final de una sección, resume brevemente el planteo y adelanta el contenido siguiente: «En esta sección desarrollamos los fundamentos. A continuación, veremos…» «En este capítulo abordamos las definiciones básicas, con esta base podemos entender mejor las aplicaciones prácticas, que exploraremos a continuación.»
  • Crea un puente narrativo o una historia que atraviese todo el libro:  «En la última década, hemos visto…», «Con estos cambios en mente, nos dirigimos hacia una era donde…»

Te ayudo a escribir un libro de no ficción.

Escribir un libro de no ficción reclama un enfoque práctico. Los errores frecuentes de organización tienen solución: seguir una secuencia lógica y verificar la claridad de las transiciones entre capítulos. Para lograr un estilo de escritura que además, sea atractivo, cuenta historias y anécdotas. 

Siguiendo estos principios básicos es posible escribir un libro de no ficción que no solo informe, sino que también eduque e inspire a tus lectores, estableciendo una conexión significativa con ellos en el presente y en el futuro. En el próximo artículo desarrollaré uno de los pasos fundamentales del proceso, la revisión y edición minuciosa para garantizar la calidad del contenido. Te invito a seguir leyendo.