Escribir un libro digital (sin experiencia previa)

Escribir un libro

¿Cómo escribir un libro digital si no tengo experiencia ni tiempo para hacerlo? Escribir parece un horizonte lejano cuando se te va la vida en tareas de mantenimiento que consumen tu tiempo y energía. De pronto, el incipiente deseo se transforma en una pretensión inadecuada. Sin embargo, es posible. Cuando decidí comenzar a escribir tenía un trabajo de diez horas, un deambulado y un emprendimiento que no llegaba a ser “negocio” y me sacaba canas verdes. Escribir es una decisión, lo más difícil es tomarla y dar el primer paso. Para ayudarte en ese camino, te ofrezco cinco consejos de escritura digital:

  • Establecer metas para tu proceso
  • Herramientas de escritura digital
  • Formar el hábito de escritura
  • Escribir un diario de escritura
  • Permitirse la imperfección y el error.

¿Qué necesito para comenzar a escribir un libro digital?

Acariciaste la idea de escribir un libro digital, pero no sabrías sobre qué tema ni cómo hacerlo. Evitemos romantizar la idea: la secuencia de ideación, creación y promoción de un libro digital es agotadora. Física y mentalmente agotadora. Las expectativas y los temores, condimentados de adrenalina pura, dejan huella. Como en todo proceso vital, la repetición y la intención de escritura simplifican la tarea.

Entender la razón personal detrás del deseo de escribir es esencial para mantener la motivación en el “mientras tanto”. Este “por qué» nos sostiene, especialmente cuando nos desafían los obstáculos. La claridad de propósito alinea nuestros objetivos con los valores que defendemos y esta coherencia es una motivación para escribir.

El propósito de escribir un libro digital.

El propósito es el primer motor de cualquier proyecto. ¿Por qué escribir un libro digital? ¿Es para compartir tu conocimiento, contar tu historia o para afianzar tu marca personal? Definir el por qué y tenerlo presente durante cada una de las etapas de creación funciona como tu brújula motivacional. También como fuente de inspiración y para mantener el impulso sin caer en el desaliento.

Cuando se trata de escribir un libro, esta motivación puede derivar del placer creativo, la satisfacción de expresar ideas o la gratificación de contar una historia significativa. Tendemos a comprometernos más cuando nuestras acciones expresan intereses íntimos. Por otro lado, el reconocimiento, el dinero o el cumplimiento de expectativas externas pueden ser recompensas estimulantes. Aunque, ciertamente, menos poderosas que las anteriores.

Establecer metas para la escritura.

Definido tu propósito, el siguiente paso es establecer metas de escritura. Escribir una cantidad específica de tiempo o de palabras al día. Me permito una sugerencia: no pretendas escribir “un capítulo” por sesión. Es más sensato comenzar con metas abordables, como escribir 500 palabras o 20 minutos sin interrupciones. Al concebir el trabajo de esta forma, se siente menos presión y es más probable que avances.

La regularidad mejora tus habilidades y mantiene el impulso. Dedicar a la escritura intervalos de 20 a 30 minutos desarrolla el hábito sin agobio. Este enfoque es fácil de ajustar a los horarios en tu agenda y reduce la presión de producir una cantidad específica de contenido por sesión.

Un ejercicio práctico de implementación sencillo podría ser programar la alarma 30 minutos antes en la mañana para escribir antes de comenzar con la rutina diaria. A medida que adquieras comodidad, podrías aumentar gradualmente la duración de tus sesiones.

Herramientas técnicas para escribir un libro digital.

Lo necesario para escribir no es un certificado de aptitud académica sino la capacidad de comunicar un tema específico de forma clara y amena. Lápiz y papel o una computadora y poco más. Existen muchas herramientas como Google Docs o Zenpen que pueden facilitar el proceso de escritura sin distracciones. También puedes aprovechar los post, podcast, ebooks y cursos online disponibles sobre el tema a lo largo y ancho de internet para aprender técnicas narrativas y recibir sugerencias de quienes hicieron de las palabras su universo profesional.

Escribir un libro digital no requiere que seas la mujer maravilla. Mucho menos la mujer maravilla con un título universitario para cada uno de tus intereses. Tampoco que te clones o condenes tu alma en un pacto secreto con fuerzas oscuras para desdoblar el tiempo y el espacio. Sí requiere de tu deseo de compartir conocimiento o experiencia. Y de la competencia para secuenciar ideas con técnicas narrativas simples para ofrecer a los lectores un texto cohesionado y coherente. Todo lo demás, se aprende.

Formar el hábito de la escritura.

Establecer un horario regular para escribir y acompañarlo de un ritual especial reduce la resistencia inicial y facilita el proceso creativo. No solo porque ayuda a mantener la disciplina, sino que de este modo creamos un entorno propicio para escribir un libro digital de no ficción o cualquier otro proyecto de escritura creativa.

Al fijar un horario, tu cerebro se entrena para la tarea. Repetir una actividad a la misma hora todos los días fortalece las conexiones neuronales asociadas con esa actividad específica, automatizando su práctica. No requiere de otro esfuerzo que vencer la inercia inicial, porque es la forma en que opera nuestro cerebro: la repetición significativa consolida acciones.

Un ritual puede servir como una señal para tu mente de que es hora de escribir. Preparar una taza de café, encender una vela, o escuchar un tipo de música o sonido antes de comenzar a escribir. Estos rituales no solo marcan el comienzo de tu sesión de escritura, sino que también reducen el estrés y ayudan a entrar en estado de flujo más fácilmente.

Por último, disponer de un espacio cómodo dedicado exclusivamente a la escritura puede mejorar significativamente la tarea. No necesariamente tiene que ser un escritorio, sí es imprescindible que sea un espacio libre de distracciones y equipado con lo necesario para escribir. Un entorno organizado y que te inspire, sería ideal.

Mantener ojos y oídos bien abiertos.

Desarrollar la habilidad de observar y escuchar activamente es tan esencial como encontrar tu rutina para escribir un libro digital. No solo porque ayudan a generar ideas nuevas sino que también permiten construir personajes más complejos y describir escenarios más realistas para tus historias.

En este sentido, te sugiero tener siempre a mano una libreta o usar la aplicación de notas de tu teléfono. A veces, una imagen, una conversación o situación cotidiana puede desencadenar la idea para una historia que ilustre los contenidos de tu libro. De la misma forma, registrar tus propias reacciones emocionales a diversas experiencias es tan relevante a nivel personal como para empatizar con las emociones de la audiencia.

Observar no es lo mismo que “ver” y escuchar activamente no solo implica oír, sino también comprender y procesar lo que se dice. Al observar o escuchar activamente, captamos los matices en el tono, el ritmo y la elección de palabras que enriquecen los diálogos en tus historias.

Escribir un diario del proceso de escritura.

Un diario de escritura es un cuaderno, documento digital o aplicación para registrar las actividades y reflexiones relacionadas con tu proyecto de escritura. No se trata de anotar la cantidad de palabras que escribiste en cada sesión, sino de capturar tus ideas y emociones, los retos y la inspiración que surge a lo largo del proceso.

Un diario de escritura es una herramienta para la auto-reflexión. Escribir sobre las propias experiencias y descubrimientos nos permite identificar patrones. Por ejemplo, los momentos más propicios para escribir, los temas que resultan complejos de desarrollar, el formato de expresión más cómodo y el que entorpece tu avance.

Tu diario de escritura puede contener todas las situaciones y detalles que se te ocurren durante el día. Elegir un cuaderno físico, un documento digital o una aplicación es una preferencia personal. Mi única sugerencia es dedicar los cinco minutos finales de tu sesión de escritura para actualizar tu diario. No es necesario escribir mucho. Unas pocas líneas -sobre cómo te sentiste escribiendo o cualquier descubrimiento introspectivo, por mínimo que sea- son suficientes. Con el tiempo, tu diario documenta el progreso al escribir un libro digital y tu crecimiento personal.

Permitirse la imperfección y el error.

Sin experiencia previa, escribir un libro digital puede parecer un desafío monumental. Sin embargo, es un objetivo razonable usando las herramientas y los recursos a nuestro alcance. La clave está en permitirse aprender y mejorar con cada sesión de escritura. Porque uno de los mayores obstáculos al comenzar a escribir un libro digital es el perfeccionismo.

El primer borrador no tiene que ser perfecto; de hecho, no debería serlo. Las correcciones que mejoran un texto llegan con la revisión y la edición, que son etapas independientes del proceso de escritura. En el primer borrador, el objetivo principal es trasladar ideas al papel sin censura gramatical, ortográfica o de coherencia. Repetir palabras, escribir enunciados demasiado largos y dejar ideas sin terminar es totalmente natural.

En lugar de renunciar, escribe lo que puedas. Un párrafo desordenado e inconcluso también representa un avance y siempre es posible mejorarlo cuando releas y edites. Permitirte esta libertad mantiene tu flujo creativo sin interrupciones y refuerza el sentido de logro, tan necesario cuando la voluntad flaquea.

¡A escribir un libro digital!

Escribir un libro digital no responde a un súbito chispazo de inspiración. Es un proceso que requiere disciplina y cada sesión nos aproxima a la culminación del proyecto. Si deseas profundizar en este tema y aprender cómo escribir un libro digital, te invito a leer “Mi primer libro”. En esta guía de trabajo, explico cómo transformar tu sueño de escribir un libro en una realidad tangible. Paso a paso. ¡No pierdas la oportunidad de empezar a escribir un libro digital ahora mismo! Te espero allí, feliz escritura.